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Novena Virgen del Carmen

La devoción a Nuestra Señora del Carmen nace del corazón contemplativo del Monte Carmelo, lugar bíblico asociado al profeta Elías, defensor de la fe y testigo de la presencia viva de Dios. Desde hace siglos, la Virgen del Carmen acompaña al pueblo cristiano como Madre, Protectora y Guía espiritual. El Santo Escapulario representa el compromiso de vivir revestidos de Cristo, bajo la protección maternal de María y caminando en fidelidad al Evangelio.

Oración Preparatoria para todos los días


Oh Virgen María del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra,
Protectora amorosa de quienes buscan refugio bajo tu manto:

hoy venimos ante ti con humildad y confianza.
Tú conoces nuestras alegrías, nuestros sufrimientos,
las luchas de nuestras familias, las heridas de nuestro corazón
y las esperanzas que guardamos en silencio.

Te suplicamos que intercedas ante tu Hijo Jesús
para que nos conceda el perdón de nuestros pecados,
la conversión del corazón, la paz interior
y la gracia especial que presentamos en esta novena,
si es para gloria de Dios y bien de nuestras almas.

Virgen del Carmen, enséñanos a vivir revestidos de Cristo,
a caminar en la fe, a perseverar en la oración
y a servir con amor a nuestros hermanos.

Madre buena, acompaña a los enfermos,
consuela a quienes sufren, fortalece a las familias,
protege a los jóvenes y no permitas que nos alejemos del Señor. Amén.

Letanías a Nuestra Señora del Carmen


Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial,
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Santa María, Madre de Dios,
Virgen del Carmen, Madre cercana y compasiva,
Madre que escucha el clamor de sus hijos,
Mujer del silencio y de la oración,
Madre que nos enseña a escuchar a Dios,
Virgen fiel en los momentos difíciles,
Madre que permaneciste junto a la cruz,
Consuelo de quienes viven cansados y heridos,
Esperanza de quienes han perdido la alegría,
Refugio de quienes viven en soledad,
Fortaleza de quienes cargan cruces pesadas,
Madre que acompaña a los enfermos,
Madre que consuela a quienes lloran,
Protectora de nuestras familias,
Madre que sana las heridas del hogar,
Madre que enseña el valor del perdón,
Madre que devuelve la paz al corazón,
Guía de los jóvenes que buscan sentido para su vida,

Madre que sostiene a quienes viven desanimados,

Compañera de quienes luchan cada día,
Auxilio de quienes viven preocupados por el futuro,
Madre que protege en medio de las tentaciones,
Defensora de quienes buscan permanecer fieles a Dios,
Virgen del Santo Escapulario,
Signo de esperanza para el pueblo creyente,
Madre que nos llama a la conversión,
Mujer revestida de humildad y sencillez,
Madre que nos conduce hacia Cristo,
Estrella que ilumina nuestras noches oscuras,
Madre que nunca abandona a sus hijos,
Puerta de esperanza para los pecadores,
Madre de misericordia y ternura,
Consuelo en la hora de la muerte,
Madre que acompaña a las almas necesitadas de purificación,
Reina del Monte Carmelo,
Reina de la paz y de la esperanza,
Reina del cielo y Madre nuestra,
 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R/. Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R/. Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R/. Ten misericordia de nosotros.

Oremos

¡Oh Dios!, que por la vida, muerte y resurrección de tu Hijo Jesucristo nos abriste el camino de la salvación eterna: concédenos, por intercesión de la Bienaventurada Virgen María del Carmen, meditar los misterios de nuestra fe, imitar sus virtudes y vivir siempre unidos a Cristo. Que bajo la protección maternal de María permanezcamos firmes en la esperanza, constantes en la oración y generosos en el amor hacia nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Consagración a la Virgen del Carmen


Oh Virgen del Carmen, Madre y Reina de mi vida,
hoy me consagro enteramente a tu corazón maternal.

Recíbeme como hijo tuyo, protege mi familia,
fortalece mi fe y acompáñame en todos los momentos de mi vida.

Que el Santo Escapulario sea para mí signo de conversión,
alianza contigo y compromiso de vivir como verdadero discípulo de Cristo.

Virgen Santísima del Carmen, camina conmigo,
sosténme en las pruebas, consuélame en el dolor
y llévame siempre hacia Jesús. Amén.

Oración Final


Virgen Santísima del Carmen,
Madre amorosa de todos tus hijos,
hoy venimos a ti con confianza y esperanza.

Mira nuestras luchas,
nuestros cansancios,
las heridas que llevamos en el corazón
y las necesidades de nuestras familias.

Enséñanos a caminar unidos a Jesús,
a permanecer firmes en la fe,
a vivir con humildad y amor,
y a descubrir la presencia de Dios en cada momento de nuestra vida.

Cúbrenos con tu santo manto,
protege nuestro camino
y acompáñanos siempre,
hasta llegar un día a la alegría eterna del cielo.

Amén.

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Cartago, Costa Rica. 200 metros oeste de las Ruinas de Cartago

Horario de apertura: Lunes a sábado 6:00 am a 7:00 pm | Domingos 5:15 am a 7:00 pm

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